Pasta y arroz frescos listos para calentar
Cuando el primero tiene que llenar de verdad, la pasta y el arroz son la respuesta de siempre. La diferencia es que aquí llegan frescos y ya cocinados, sin poner agua a hervir, sin vigilar el punto y sin escurrir nada. En pocos minutos tienes en la mesa un plato que gusta a toda la familia.
Pasta fresca rellena
La pasta fresca no se parece a la seca. Es más tierna, se hace en mucho menos tiempo y el relleno hace el trabajo del acompañamiento. Aquí están los raviolis, los tortellini y los canelones ya preparados, con rellenos de carne, queso o verdura, listos para calentar y servir con la salsa que traen o con un toque de queso rallado por encima.
Cuidado con el punto
El error más común es tratarla como si estuviera cruda. La pasta rellena fresca ya viene en su punto, así que darle de más la deja pastosa y el relleno se sale. Caliéntala lo justo, sin remover apenas, y sírvela enseguida.
Arroces ya cocinados
El arroz tiene fama de traicionero, y por eso tenerlo hecho quita bastante presión. Encontrarás arroz tres delicias, arroz con verduras y otros arroces preparados que solo hay que templar. Son un primero socorrido y también un buen acompañamiento si lo sirves en poca cantidad junto a una carne o un pescado.
De primero a comida entera
Tanto la pasta como el arroz aguantan bien el papel de plato único si les sumas algo. Un poco de queso, unas tiras de pollo o una ensalada al lado convierten la bandeja en una comida completa sin esfuerzo. Y como van en formato individual, se llevan al trabajo sin problema. Guárdalos en la nevera y respeta la fecha de consumo. Si prefieres empezar más ligero, echa un vistazo a la verdura y legumbre del resto de nuestros primeros platos frescos.